¡No me grites de calle a plaza: cholo;
grítame de selva a cordillera,
de mar a sierra,
de Tahuantinsuyo a República: INDIO! ¡
Lo soy!
¡A puntapiés, insultos y balas: lo soi!
¡Explotado, robado, asesinado: lo soi!
¡Con mi esqueleto, mi ecología y mi Historia: lo soi!
En iglesias, coliseos, municipalidades me gritan: ¡indio!
Lo descendientes de galeotes, criminales, indultados
aventureros hispanos me gritan: ¡indio!
Todos los descendientes de Adán y Eva me grita: ¡indio!
¡Soi indio!
Tengo el color mismo de mi Madretierra,
raíces en mi misma Madretierra,
nací en mí y de mi Madretierra,
nací de y en sus elementos energéticos,
de su cinética activa y germinal,
soi indio: una de las variadas formas de su creación.
¡soi indio!
Y, para los genealogistas, regalo en mi choza l
ustrosos pergaminos de animales pura sangre,
con el árbol verde virgen, a partir de un tronco nobiliario,
o, si lo desean, desde un origen cavernario
o, si lo estiman, desde una cuna extraterrestre
o, si lo creen, desde una concepción antinatural
Efrain miranda - Choza 1978

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